Entradas

No vivo mi vida, mis padres no me dejan

Vanessa es una mujer de 32 años que viene a consulta a tratar de resolver un conflicto muy presente en su vida: No soporta a sus padres, pero no puede estar sin ellos, sin acompañarles, sin verles…

V – “No consigo estar en mi vida, dedicarme a mi vida, ellos reclaman toda mi atención”.

Como se puede apreciar, no es una persona con síntoma, sino con un trastorno del comportamiento o conflicto psíquico.

V – “No puedo permanecer mucho tiempo junto a mis padres, es insoportable”. He trabajado el problema con muchas horas de terapia, pero mi problema continua”.

T – ¿Has mirado en contenido transgeneracional de tu historia alguna vez?

V – No.

Vanessa lleva a cuestas el drama de sus padres. Su madre se quedó huérfana de padre a la edad de 8 años y su padre quedó huérfano de padre a la edad de 11 años. Los padres de Vanessa están profundamente marcados por este drama y lo prolongan en su hija.

Como terapeuta le pido a Vanessa que imagine una situación en la que estén presentes en una misma habitación las cinco personas: Su padre y su abuelo paterno fallecido, su madre y su abuelo materno fallecido y la propia Vanessa.

No pasa mucho tiempo cuando Vanessa se percata y me transmite algo interesante: Sus abuelos dan la espalda a sus respectivos hijos mientras que estos, sus propios padres no le quitan ojo a Vanessa de una forma muy acentuada.

V – “Es como si mis padres no fueran reconocidos por sus papás y no quisieran saber nada de ellos, en cambio a mi me agobian”.

Lo que ahoga a Vanessa es esa demanda inconsciente en la que ella se siente obligada a hacer algo por ellos, pero a ella lo único que le apetece es rechazarlos. Siente por un lado el dolor del no reconocimiento que sus padres cuando eran niños no tuvieron y, por otro lado, el agobio que le supone estar tan pendiente de ellos.

Es un forcejeo continuo: “Me piden más, pero yo siempre quiero menos”.

Este momento es sumamente importante para Vanessa. Está presente ahora el conocimiento (consciente) y el reconocimiento (inconsciente) de que esta historia de rechazos y demanda suprema de atención es una historia que concierne a sus padres y a sus abuelos. Esta claridad con la que ve y siente Vanessa de que esto no le corresponde, es liberatoria.

V – “Tengo la sensación extraña de ser ahora más ligera…”

Desde este momento, lo que la paciente puede dar a sus padres va a partir de una neutralidad, una libertad y no desde una exigencia o agobio.

Vanessa cargaba con aquella información que estaba en el inconsciente familiar en el momento de su concepción.

El síntoma de los descendientes, o como en este caso, un conflicto psíquico, informa del resentir de los antepasados.